martes, 24 de junio de 2008

ONDA RETRO: RETORNO A LA ESCUELA PRIMARIA

Por motivos que ahora no vienen al caso, hace unos días tuve que visitar el colegio en el que hice mi jardín de infantes (1977), mi preescolar (1978), mi escuela primaria (1979-1985) y los dos primeros años de la secundaria (1986-1987): el Instituto Santa Rita de la Ciudad de Buenos Aires.

Mientras me acercaba al colegio no percibí nada raro. ¿Qué podría tener de raro -después de todo- visitar una escuela? Nadie en su sano juicio se altera por visitar un edificio. Mil veces he tenido que ir al hospital donde nací (y donde fuí atendido durante mi infancia) y jamás experimenté una sensación de: "uhhhh, qué loco... pensar que en esta sala nací yo", ni nada.

Pero estaba equivocado. Empecé a percatarme de mi equivocación cuando los últimos metros hasta la puerta del colegio los hice a paso gimnástico; casi al trotecito. Ingresé a la recepción del colegio, y mientras me anunciaba a la señora que autoriza la entrada a los visitantes sentí que algo me pasaba: mi cuerpo (el hardware, digamos) se mantenía igual, pero mi software (llamalo "alma", llamalo "espíritu", llamalo "mente"), se empezó a encoger; se empezó a achicar, como retrocediendo hasta mis once o doce años.

No, no fue una regresión. No empiecen con el psicoanálisis barato. "Adaptación temporal al recuerdo de la historia personal", prefiero llamarlo yo. O -ya que estábamos en el tema- "viajecito en el tiempo".

Le digo a la señora de la puerta que venía a ver al profesor Enrique Mosca, le digo mi nombre, y la dama me abre la puerta con una sonrisa: "Sí, señor Lacanna, el señor rector lo está esperando; por aquí, por favor", guiándome hacia el ascensor que me conduciría al tercer piso. Y acá -lo noto recién ahora- mi software, veintipico de años atrasado, me jugó la primera broma: agarré para el otro lado. Hacia las escaleras.

Claro. En los once años en los que asistí diariamente a ese colegio, en la reputa vida había yo usado el ascensor. Había y hay un ascensor, claro. Pero era para los los maestros, los directores, los visitantes: la gente grande, bah. Yo jamás me había subido a ese ascensor.

Así que me mandé tres pisos por las escaleras, saltando los escalones de dos en dos, como hice durante once años, hace ya más de 20. Claro, tres pisos por escalera (pisos altos, de colegio, no de edificio de departamentitos) en seguida hacen que el hardware se vea comprometido. Era como querer correr el "Half Life 2" en una 486, pero en fin... El software estaba entusiasmado.

Con la timidez de un chico de doce años golpeé la puerta del despacho del rector (quien veintipico de años atrás no era el rector; era mi maestro de matemáticas de sexto y séptimo grado), y casi me meo encima. Ahí estaba yo, abrazándome con el maestro más temido, respetado y misterioso de toda mi infancia. Un tipo con el que nadie -hasta donde yo sé- había podido cruzar una palabra que no fuera sobre su materia. Alto, flaco, pelo largo, bigote setentoso, caminar cansino, y esa expresividad en el rostro de quien está intentando encontrar la demostración general de la hipótesis de Riemann y la solución a las ecuaciones de Navier-Stokes al mismo tiempo y antes de que termine el recreo. Nadie -hasta donde yo sé, insisto- le ha hecho una joda a Enrique Mosca. Nadie se ha burlado jamás de Enrique Mosca. Nadie se ha reído de él. Con otros maestros hemos hecho carnicerías. Con Mosca, no.

Claro que estos adjetivos como "temido" y "misterioso" son obra del software que hace funcionar el cerebro de un chico de once años. En ese software no entra el adjetivo de "querido", "recordado" y "extrañado" (un chico de once años no "recuerda"; simplemente "vive"). Funciones tan complicadas como "recordar", "querer", o "extrañar al mejor maestro que uno tuvo en toda su infancia" se adquieren más adelante, con futuros updates del sistema operativo de uno. Pero no mucho más tarde, no vayan ustedes a creer. Apenas uno crece un poquito y termina la escuela, ahí nomás se activan esas funciones, y uno empieza a darse cuenta con toda facilidad de quiénes fueron los mejores maestros que uno tuvo en su vida.

Son, precisamente, quienes te han upgradeado el software de tu vida; quienes te han hecho mejor.

Sería dificilísimo para mí (y aburridísimo para ustedes) explicar cómo un maestro de matemáticas puede influir tanto en uno. Debería contar anécdotas que -seguramente- no tendrían ninguna gracia. Pero sólo voy a decir una cosa: Enrique Mosca me enseñó a pensar de otra manera. Me enseñó a buscar la solución entrándole al problema por alguna otra parte. Hay una expresión norteamericana que dice: "pensar por afuera de la caja", que se usa mucho en talleres de creatividad o en escuelas de publicidad.

Yo nunca terminé la escuela secundaria (por razones que no vienen al caso abandoné quince días antes de terminar quinto año). Cinco años después yo era el más joven de un equipo de tipos que pertenecían a cierta elite de la inteligencia de este país, dedicados a resolver problemas del mundo real, que involucraban a millones de personas, y de complejidades más cercanas a las ecuaciones de Navier-Stokes que a una ecuación de segundo grado con incógnita. Sin contarme a mí, el más burro tenía un MBA de la Universidad de Stanford o un Master en la London School of Economics. Una vez, mi jefe de entonces me dijo, como un elogio: "Vos pensás por fuera de la caja". No pude evitar pensar en mi taciturno maestro de matemáticas.

Uno se da cuenta enseguida de cuándo se está frente a gente grossa. El hardware sigue igual, pero el software medio que se empieza a colgar, porque está corriendo demasiados procesos... Uno se queda corto de RAM. ¡Eso! Me encanta esta frase: cuando uno está frente a alguien que te impresiona, uno se queda corto de RAM. Y no se pasa con el tiempo. Uno puede haberse hecho amigo de Héctor García Blanco, uno puede haber escrito para Alejandro Dolina, uno puede haber sido el guionista del dibujante Alfredo Grondona White, uno puede haber trabajado junto a Guinzburg y Abrevaya, uno puede haber estado calificando culos femeninos junto a Roberto Fontanarrosa, uno puede haberle escrito un discurso a Marcos Mundstock... En todos esos casos, uno siempre se queda corto de RAM. Y perdón por toda esta mandada de parte, pero me parece necesaria para decir lo siguiente:

Cuando estuve sentado frente a Enrique Mosca, tomando mate con él, recordando mi paso por ese colegio, me faltaba RAM.

23 comentarios:

GuilleX dijo...

Desconozco de cierta forma el sentimiento dada mi corta edad.

Si puedo decir que eso de los Adjetivos es todo un tema hasta inclusive la secundaria, que es lo que me pasó a mi.

Una de las "peores" profesoras, la única materia que casi me llevo en mi vida (Lengua, les extraña?), es una de las pocas que me gustaría hoy volver a encontrarme por la calle y decirle "gracias por haberme cagado tánto a pedos y haberme clavado aquel 3".

Ella siempre nos decía que antiguos alumnos de ella venian todo el tiempo y le decían eso; yo por el respeto que le tengo a los profesores y a la gente mayor nunca dije nada pero por aquellos años para mi era más un comentario "pasable por alto" más que cualquier otra cosa. Hoy día me tengo que tragar el orgullo y reconocer que esa profesora fue (es) una grosa y me encantaría agradecerle lo mucho o poco que intentó convertirme en una persona más o menos educada.

Viendolo en retrospectiva, me gustaría haber tenido profesores como esos en Matemática, Historia, y tooooooodas esas cosas; lamentablemente nunca los tuve y por las cosas de la vida terminé odiando Matematica, hasta que cuando ingresé a Analista de Sistemas me tocó uno de estos profesores, pero no exactamente uno de esos respetados sino uno de esos "copados", que logró que me guste muchisimo la matemática, lo que hoy hace ciertas cosas más faciles.
Muy a mi pesar, no sé un carajo de Historia, Geografía y alguna que otra cosa por ahi perdida.

Ehm...
Bueno...
Se me dió por extrañar a los profesores...
Me recibí de Nerd

Gabriel dijo...

Quedarse corto de ram con un profesor de la infancia esta bueno.
A mi me paso recientemente, antes de terminar el secundario ( si, soy un pendex (?) ) tuve la oportunidad de volver a ver a un profesor que realmente me llego...
Se llama Leonardo, era mi profesor de matematicas y ciencias naturales, pero en lo que me llego mas fue su trato con la gente y con los alumnos, el tipo tuvo una enfermedad jodida cuando yo era su alumno (cosa que me entere años despues) y jamas dejo de ser esa excelente persona que recuerdo, hoy en dia si lo pienso bien lo que mas me llego de el era el amor que le tenia a su profesion y a sus alumnos.
El que si me abrio y el bocho y me largo 220v directo al cerebro fue mi profesor de historia Ricardo Ponce, el tipo tenia su forma de llegarte, desde lo mas simple, lo mas sencillo, desde el analisis del capitalismo a una puteada, desde decirnos "tomense un minuto, 60 segundo, no es mucho, piensen!, no sean boludos" hasta decirnos "son boludos" lisa y llanamente. Lastima solo tuve un año a este profesor, pero por suerte siempre me lo cruzaba y cuando podia charlaba con el, ahi es como dice ud Sr Lacanna, me quedaba corto de RAM, lo que aprendi de el no tiene valor y lo que mas admiro de el era esa capacidad para hacerte funcionar las neuronas, "no te quedes con lo que te digo yo, vos pensalo..." era otra de sus frases...
Pero la puta, Lacanna me hizo poner melancolico y medio maricon, en fin, como dijo Guillex me recibi de Nerd.

Saludos Sr Lacanna!!!

PD: Todavia estoy mirando la caja de la impresora y pienso...pienso... xD

PD2: Ahora que lo pienso hay otro docente que me llego, era una profesora de ingles, rubia, alta, lindas piernas y....ahahah nonono, esa no me llego para nada, perdon, se me mezclaron un par de papeles en el viaje en el tiempo mientras miraba la caja....

Naty dijo...

Mi profesora del recuerdo es la de 1º y 2º grado, fue la misma. Una capa, Mónica. Como yo era una niña devoradora de cualquier cosa escrita -y anteojos, porsupollo-, me estimulaba más y más la lectura.

También me acuerdo de la portera. Juro que nunca volví a abrazar carnosidades tan apapachables. El recuerdo que tengo es el de llegar mi primer día a primer grado y, llanto de por medio, recibir un abrazo de oso y perderme entre las grasas de Carmen... ah, obvio, Carmen se pintaba como puerta.

que bellos recuerdos.

Snif, se me pianta el lagrimón.

Naty dijo...

Antes no vi la foto...

El Prof. mosca no puede ser otro que el de bigotitos setentosos, no?

y analizando bien la foto, con el marco referencial provisto por Laca mismo, puedo asegurar que Marcelito es: el segundo contando desde el Prof. Mosca en la fila de arriba del todo o el quinto. El cuarto de la segunda fila, siempre desde Mosca. Espero que no sea el de melenita rubia a lo Balá, por que me estuve riendo un buen rato de él...

Lo ubico entre 8 o 9, bastante bien...

Bueno, está bien... no tengo idea cual puede llegar a ser.

Ufa

Juannn dijo...

Me estás jodiendo!

Mosca era tu profesor???

El de la izquierda, no?

Acá tengo una foto, con el de contabilidad.

http://www.clarin.com/diario/2004/10/17/fotos/e010dh01.jpg


Abrazo.

tequesta dijo...

ehmmmmmmmmmm

a mi me da mucha mucha nostalgia volver al colegio secundario y cruzarme con profes y preceptores a los cuales siempre traté con ese respeto a "señor mas grande que yo + señor grande con autoridad" y charlar con ellos hoy, que me preguntan que es de mi vida, que hago, si me va bien, etc ... y creo que en el fondo ellos deben sentir orgullo de haber formado parte durante 6 años, de mi vida, de ver que influenciaron a alguien ... no se, me da la sensación de que miran y piensan algo así como "tarea cumplida" ... seguramente, les debe pasar con muchos de los ex-alumnos de esa escuela

lo que no creo tener o, por lo menos no se me ocurre, es un profe o maestra que uno pueda decir "éste me marcó de tal y tal forma" ... creo que, en ese sentido, el que mas me marcó ha sido mi viejo (que es un alemán cabeza dura, cabrón, mal llevado, etc etc, pero es un muy buen tipo)

como comentario adicional ... otra cosa que me da mucha nostalgia, es cuando voy a votar, y entro en un aula de escuela ... el olor a lapiz + transpiración de niño + tiza + vaya uno a saber cuantas otras cosas ... me produce un viaje en el tiempo instantáneo

maxximus dijo...

La profe que me acuerdo, de la secunadaria, era la de Literatura. Era una perra, todos la odiaban y la bardeaban mal. Pero enseñaba muy bien y era una máquina de lanzar frases que te dejaban la cabeza pensando a mil. Años después, me enteré que ella era conocida de mi suegra (que era maestra). Ahí mi mujer me dijo "y estuvo mucho tiempo enferma, se murió de cáncer, como mi vieja".
La reputa madre, tenía treinta y lo que lloré por esa mina, ojalá le hubiera dicho que me encantaba su clase.

caro dijo...

Comentario con vuelta de tuerca. Más lindo que eso, es haber sido profesora de un pibito de primer año en la facultad, que prometía, haberlo convencido de que empezara a ayudarnos en la cátedra; y que diez años después, sea socio senior de uno de los estudios internacionales más importantes, sea adjunto concursado en la facultad y venga y te diga que fuiste vos la que lo marcaste, mierda, eso es fuerte.

Kike dijo...

Me ha gustado el post. ¿Será porque soy profesor de escuela también? Vaya uno a saber.

Otrosí: ¿en verdad le escribiste un discurso a Marcos Mundstock?

Tatán dijo...

Miro esa foto y dado que terminamos la escuela mas o menos para la misma época, tus compañeros (y vos que no te saqué) tienen la misma cara de nabos que los mios y yo, para la foto. Que loco, hasta el color de la impresión todo...
En fin, no tuve profesor de primario que me haya marcado, salvo Froilan inés que me enseñaba alemán y estaba mas buena que comer con las manos, ninguno me marcó, para bien, si para mal y para saber como no tenia que ser de grande, pero para bien y que haya dejado huella... no recuerdo.
En la secundaria si, tuve, pero eso es para cuando postees algo de la secundaria :P

P.D.: Pibe sos grosso eh? así con dos essess. Ahora entiendo porque disfrutaba tanto leerte de chico en la Sex Humor, eras (y lo seguís siendo) grosso :P

Anónimo dijo...

Hace poco me anote para dar algunas horas de derecho, historia o civica en escuelas secundarias dado que no estoy con mucho tiempo para dedicarme a mi bastardeada profesión (abogada)y me gusta la docencia. Sin pensarlo me fui a mi escula secundaria Famoso Comercial 16, fue una sensación agridulce entrar alli. Me encuentro con que la mas loca, temida y atrevida profesora que tuve en mi vida es la directora.
Me quede tomando un cafe con mi severa profesora que no perdio para nada la chispa y la apertura craneal de siempre, para que quede claro, nos daba biologia y mandaba a recuperatorio al 90% de las alumnas con preguntas como:¿ Que relacione existe entre (tal cosa) y (tal otra)? ejemplifique y caracterise. Esta estructura de pregunta que me persiguio toda la facultad con distintos contenidos.
Pero para entonces ya habia aprendido el secreto de como encarar semejante pregunta.
Lo que pude notar en esta profesora y en otras que vinieron a saludarme cuando me reconocieron es que se sientes parte importante de nuestros logros y que una porción chiquita tambien les pertenece a ellos, bueno a mi me parece que es un poco asi ¿Uds. que creen?
P.d.: marcelo yo crei que habias terminado la secundaria en el san francisco, mira que novedad cque me das?
cariños Vale

Marcelo Lacanna dijo...

naty:
Frío, frío... No pasaste ni cerca. Seguí participando.

juannn:
Dos cosas: 1) Pablo Rago, quien interpretaba a "Smith" en Mosca & Smith fue compañero mío durante toda nuestra escuela primaria y los dos primeros años de la secunadaria. No está en esa foto, justamente, porque ese día se ausentó por tener que grabar algún programa de TV. Y Pablo ha dicho mil veces en público (y yo lo sé de primerísima fuente) que NADA tuvo que ver el parecido de la caracterización de Fabián Vena ("Mosca") con nuestro maestro Enrique Mosca. La caracterización de "Mosca" en Mosca & Smith fue responsabilidad exclusiva de Fabián Vena, y punto. 2) Y aquí hablo muy en serio: jodamos todo lo que se nos cante, muchachos, pero entre nosotros. Y no jodamos con un tipo que hoy en día es rector de un colegio, y que merece el mayor de mis cariños y -por si no quedó claro en mi post- el mayor de mis respetos. Claro que nos sobra ingenio -a mí, a los Salieris- para hacer mil chistes sobre el look de un maestro en los años 70. Miren qué fácil es: se parecía a "Bombita" Rodríguez. Pero ya está bien. El tipo es rector de un colegio, y a nuestra edad (todos nosotros) sabemos lo jodidos que pueden ser los alumnos de un colegio en plena edad escolar. Seamos adultos y no jodamos con esas cosas. No hagan que me arrepienta de haber publicado una foto queridísima. Al primer "¡Uhhhhh, cierto! ¡Se parece a Bombita Rodríguez'!", borro el comment. Y no va a ser censura; va a ser ubicación. Todo bien con vos, juannn, de verdad, pero tenía que decir esto. Sigamos.

Kike ("¿en verdad le escribiste un discurso a Marcos Mundstock?"): ¿No lo conté ya en el blog? Fue el papelón más grande de mi vida "profesional" y -al menos contada verbalmente, con imitación de voces y gestos- la anécdota más divertida de mi repertorio. Se la cuento a mis amigos y se mean de la risa... de mí. Si no la conté, háganme acordar y un día la escribo. Bah, no sé... No es para contarla por escrito. Se cuenta en una sobremesa... Pero sí, es verdad.

anónimo("yo creí que habías terminado la secundaria en el San Francisco":
Decis bien. Hice hasta segundo año en el Santa Rita, y entonces me pasé al San Francisco de Sales, del barrio de Almagro, donde hice tercero, cuarto y quinto (pero no tengo el diploma). No entiendo la confusión. En el post digo claramente: "y los dos primeros años de la secundaria (1986-1987)".

Kike dijo...

Uhhh... no le puso negritas a mi nombre...

En compensación, cuando vaya a la Argentina, prometa que me cuenta la anécdota.

Naty dijo...

Naaah, basta de participaje para mi. Para relacionar caras con personas soy malísima. De hecho, jamás encontré a Wally. diga Ud. cual es y yo después dire: "Aaah, es cierto" y todos contentos... bué, las chicas y yo.

Debido al alto fanatismo de varios Salieris para con Lelus (aramos dijo el mosquito!!), creo que la anécdota con Mundstock MERECE ser contada... la sobremesa la organizamos en 20 segundos, ocviamente.

GuilleX dijo...

Si mal no recuerdo... una de las pocas veces que Lacanna bajó hacia la seccion de los Plebeyos... fue para cagarme a pedos a mi...

Asique... Juannn... considerate castrado...
Mirame a mi... ni siquiera puedo tener mi nombre en Azulcito como los demás...

María dijo...

Cuando empezás a ser "colega" de los que fueron tus profes, y no te dicen más "Novelino", sino "Cecilia" ( y en algunos extraños casos, María) la falta de RAM pierde un poco de gracia.
Somos bichos de costumbres. Aunque, lo que es siempre pero siempre impresionante es lo que le pasó a Caro.
A mi me pasó algo similar. En la facultad, 2 o 3 años más tarde de dejar una cátedra, me crucé con un alumno que me dijo que lo había marcado a la hora de escribir guiones. Que buscaba otras maneras y observaba otras cosas a partir de mis clases ( y cuando me dijo eso, casi me caigo de culo, aparte de la coloradez de cara obvia)
Y ahora, en el taller de cine para adolescentes, vino una madre de una alunma ( que no falta nunca nunca) y me dijo que su hija antes de ir a mis clases estaba en una depresión profunda por la muerte del padre, y que no quería hacer nada. Que lo unico que la sacaba de la cama era ir al taller. Y que cuando terminara la escuela, quería estudiar cine en el mismo lugar que yo.

AHí me largué a llorar.
Too much

Tema aparte: culos con el Negro y discursos fallidos a Mundstock?????? decime cual es el bar en el que te juntas con tus amigos, asi escucho tus anécdotas, nene

Gabriel dijo...

Le garpamos unos tragos en algun bar y usted cuenta la anecdota mientras nosotros aplaudimos felices y contentos ( y cortos de RAM tambien ), luego usted seguramente sera perseguido y acosado de muchas maneras (la sexual es la mas problable) por sus fanaticas...si quiere, tambien le pagamos un par de patovas que le hagan de guardaespaldas.

EXIGIMOS LA ANECDOTA ! (pidiendo "por favor")

Saludos Sr Lacanna!

Pancho Gomes Tible, Rodolfo Persico y el Ingeniero Vergatiesa dijo...

Ahora entiendo por que no lo había encontrado al Sr. Rago en la foto. Con respecto al Sr. Mosca tiene el mismo aspecto que tenía mi viejo en esa epoca. hasta ahí todo bién...Al Sr. Lacanna ni intenté identificarlo, lo que puedo asegurar es que el cuarto de abajo empezando desde el Sr. Mosca es IWAO KOMIYAMA.

Anónimo dijo...

Respects, Lacanna -- "...va a ser ubicación..."

My respects, y ¡sayonara!

GuilleX dijo...

María... me acaba de dar ese noseque leyendola... una especie de envidia sana.

Debe estar bueno sentirse útil... :)

Mis más sinceras felicitaciones

Fernando dijo...

A mí me interesaría saber más de esa "elite". Si se puede, ¿no?

Lic. dijo...

el Santa Rita de Floresta???????
naaaaahhhhhhh

staszewski dijo...

Hola. Creo que debemos conocernos de vista. Muchos de los de la foto los conoci. Calculo que habre ido al otro sexto o septimo. Tambien lo tuve a Mosca (y a Carlos jejeje). Pense que habia sido uno de los pocos que ve como Mosca le abrio la cabeza. Estanto finalizando septimo, Mosca me hacia resolver ejercicios de un libro ruso traducido al castellano. El era (o es) como un padrino de un amigo de esa epoca, German. Ahora... reitero, este hombre te enseñaba a pensar. No a matematizar sino a razonar. Era y es increible. Hoy estoy tras los pasos de el y espero pronto poder verlo en persona. Gracias por esta nota, saludos!!