miércoles, 9 de agosto de 2006

Quédese con el vuelto...

¿Por qué no es "políticamente correcto" o "socialmente aceptable" dejar propina en el quiosco?

Veamos. Yo tengo la manía (o "el problemita", o "el rayecito", o la "neurosis psicopatológica fronteriza") de que me rompen las pelotas las moneditas. Las odio. No sirven para nada, se amontonan como pelusa metálica en todos los rincones de mi casa, y jamás voy a pensar: "momento... voy a juntar tooooodas estas monedas de cinco centavos y me voy a comprar... no sé, un chicle".

Entonces, tiendo a rechazar (muy amablemente) los vueltos de cinco centavos.

Y, por lo general, este tipo de transacciones económicas que generan un vuelto de 5, 10, 15 centavos se da en un quiosco.

Uno va, compra cigarrillos, unos tictacs, alguna otra huevada, y la suma a erogar asciende a -ponele- $6,85.

Uno está apurado y atrás hay gente esperando. Agarra un billete de cinco pesos, otro de dos, y paga. Y la quiosquera que agarra los dos billetes, da la vuelta y enfila otra vez para atrás, para buscar los 15 centavos de vuelto.

-Ya te traigo los quince.
-Nnno, e-está bien... Gracias- dice uno, amagando una retirada.
-¿Qué? -la quiosquera detiene su marcha y pide que le repitamos lo que dijimos, porque no escuchó bien (o no entendió).
-Que está bien así. No se preocupe. Gracias.
-No, no. Esperá. Falta el vuelto...
-No, deje... No importa. En serio.
-Pero esperá que te tengo que dar quince centavos. Acá tengo.
-Per...

Me ha pasado de retirarme apurado de un quiosco, después de haber pagado y dejado -no sé- unos diez centavos de "propina", y escuchar: "¡Flaco! ¡Flaco!"

Me doy vuelta y era otro de los parroquianos que esperaban su turno detrás de mí, llamándome, haciéndome señas para que volviera al quiosco, al grito de "¡El vuelto, flaco!", mientras el quiosquero asomaba la cabeza por el ventanuco, mirándome con cara de: "¿Estará loco, éste?".

¿Cuál es el problema? ¿Se ofenden porque uno les deja quince centavos? ¿Y si quiero recompensar un buen servicio? ¿Y si quiero dejar quince centavos de propina porque los cigarrillos estaban muy ricos?

Nunca voy a entender algunas convenciones sociales.

26 comentarios:

caro dijo...

Bienvenido nuevamente Marcelo!!
La solución? decir, no te preocupes, dame caramelos (o chicles) por el vuelto. Con eso solucioné el tema. Eso sí, después tenés caramelos rondando todos tus bolsillos, cuando no te toca el quiosquero que en vez de darte cualquier caramelo te lo quiere hacer elegir ;P

Zorra dijo...

En horabuena que alegria! wiiii... Con que 15 centavos eh? bueno, asi como vos (ya estoy en confianza) sos buena gente por dejar esas moneditas ellos tambien son un pan de Dios por no querer cerrar la caja y manducarse 15 centavos. Todos somos buenos, que linda sociedad!...

GuilleX dijo...

El Lord ha vuelto... viva la República

Ehhhhh... tiendo a guardarme los vueltos de 15 centavos en los bolsillos y después cuando alguien necesita (quioskero... amigo... etc) le doy....

Lamentablemente tengo una especie de problema con UNO y SOLO UNO de los negocios a los que voy.... siempre me faltan chirolas... no importa cómo... cuándo... dónde... o por qué las junte... NUNCA tengo para darle a la probre flaca... ahora ya cada vez que me ve se rie y al toque le digo "NO tengo monedas"... parece una Ley

En fin...

Anónimo dijo...

evidentemente no tomas colectivo de manera asidua

guarda todas las propinas y me las mandas a mi, que no te das una idea como puteo cuando me faltan 5 centavos para los 80 que cuesta el boleto, y para conseguirlos tengo que gastar por lo menos 50 en unas drf para conseguir una puta moneda

geraciaaaas

P.S. dijo...

En Sucesos Argentinos se aceptan monedas -de cinco centavos y de uno también-
saludos.

tequesta rules ! ! ! dijo...

gigantescas loas al gran dios podetti que se aproxima a las pampas terrenales y nos deja inmersos en sus sabias palabras, salve, Oh Lacanna, a tus ingratos seguidores ! ! !

estoy casi seguro que podetti escribió la antítesis de tu post ... algo así como "porqué carajo los kioskeros se guardan todas las monedas" y hacía una larga (y muy graciosa) explicación de una conspiración de estos personajes que se regodean en sus monedas choreadas vilmente a sus clientes

yo tengo un pacto de no agresión con una almacenera del barrio ... o sea ... NUNCA llevo monedas ... y cuando me tiene que dar 15 centavos de vuelto, le digo "dejá nomás" y cuando le tengo que pagar $$,15, ella me dice "dejá nomás" y de esa forma, mantenemos el universo de las monedas en paz

el primer pàrrafo es una soberbia chupada de medias para ver si te ponés las pilas y publicás mas seguido ... no crean que me vendí, hasta la victoria siempre, salieris a muerte ! ! !

Naty dijo...

Oh, el rey a vuelto... viva él...

Las moneditas son el continuo karma de la china de a la vuelta, siempre me faltan esos 10 centavitos que la salvan de perder todo el cambio que estuvo recolectando afanosamente todo el santo día... y yo siempre pero siempre (a veces a propósito, el coletivo lo pide) "me olvido"... en los kioskos, soy la típica que se queda horas esperando los 5 centavos de vuelto para que cuando el pobre viejo los encuentre y estire la mano hasta la ventana le diga "No, no... dejá..." y ahi nomás me voy corriendo...
Bué... Salud y hasta su próxima entrega.

Naty

el Bruche dijo...

Un gran regreso, sin dudas, silbando bajito, con un texto ameno y sin referencias a los post anteriores. Sin dudas un gran regreso.

Pero entrando en tema con el post, como bien dice Caro, una solución pragmática sería pedir caramelos a cambio de monedas, pero como ella misma acota, sería canjear, al fin y al cabo, pelusa metálica por pelusa con glucosa.

Pero no se preocupen, que al paso que lleva la política económica argenta, siempre atenta al bienestar popular, en cualquier momento las chirolas volverán a ser recuerdo y nuestra relación con los quiosqueros volverá a sus causes rutinarios.

lraggio dijo...

El chancho en la puerta de la entrada de la casa es la mejor solucion... te quedaste sin guita para comprarte una pizza, despanzurras el chancho y listo, pizza party.

Paco dijo...

Yo viajo en colectivo, asi que todas esas moneditas que regalas a mi me harian poder disfrutar de una mañana, aunque sea una, en la que no tengo que andar corriendo los muebles de la casa y despertando a mis parientes para pedriles los 15 centavos que me faltan para completar el boleto.

Por otro lado, si queres entender todos esos codigos sociales raros carentes de sentido mira Seinfeld (que se que lo ves, lo que pasa es que queria hacerme el capo) que si de ultima no los entendes, te cagas de risa.

Y por otro, pero otro lado, distinto al anterior, yo creo que tu post de perfil bajo y alejandote de la belicidad que que nos venia consumiendo es una muestra de grandeza, o por lo menos que te mama medio que te pego un par de gritos como los que pegaba cuando eras chico y tuviste que rendirte. No, mejor quedemonos con eso de la grandeza.

Li importante es que gano la moral, y nadie le va a dar murra a nadie

maun dijo...

Definitivamente lo de las monedas es una cuestión cultural-social, en Argentina todos se quejan porque no tienen monedas y todos se quejan por tener que cargar con ellas. Aquí (Alemania) las monedas son respetadas, no molestan y no faltan, si el vuelto es 0,78 te dan exactamente eso, nunca de mas ni de menos...ni caramelos. Pero si te faltan 0,04 centavos para poder pagar lo que compraste, entonces dejá algún producto, porque no te fian los 4 centavos. Y como es regla general y siempre hay buena provisión de monedas en los bancos, la regla se cumple. Imagino que también tiene que ver con que la sociedad identifica a su dinero como de poco o mucho valor.
Lindo leerte Marcelo!! Saludosss

Anónimo dijo...

ESO TE PASA POR PELOTUDO

tequesta rules ! ! ! dijo...

pero que cosa tan monona y pecheche el usuario anónimo
cuanto contenido ! ! !
que vivaces acotaciones
ojalá no lo perdamos en esta comunidad
estaríamos dejando atrás a alguien que nos puede llegar a iluminar el camino con su luz y grandeza ! ! !
usuario anonimo, no te vayas, volvé !

Fender San dijo...

(Yo siempre te defendí, Marcelo. Que no me dejen mentir).

Con las monedas tengo el drama opuesto: he descubierto que un numero importante de mercaderes, y en especial sus dependientes, usan una estrategia para joderte con las monedas.
- Perá que te doy el vuelto, -te dicen y empieza una pantomima gastada, en la que revuelven algo en una búsqueda simulada.
- ¿No tenes los 85? Asi te doy un peso de vuelto, - este es el plan B, acaban de asumir que no te daran los 15, y como existen muchos Lacannas que andan sin monedas...
- Dejá, dejá. -y mascullás un "va a fangulo".

Así que yo de joeputa que soy, pongo sonrisa vidriosa y digo "No, no tengo. Si hubiese tenido te daba". La segunda frase con un repentino rictus serio en la cara.
Los 15 aparece como por arte de magia.

Los mozos tienen la costumbre de darte el vuelto redondo y decirte ÿa te traigo las monedas", para no aparecer nunca más.
Obvio, despues de 5 minutos viendolo atender otra mesa, le hago señas y el hace el gesto de "Uhh, me olvidé."
Desde que hago esto, veraneo en la Costa Azul...

ags dijo...

Buen regreso Marcelo!!
Aunque es la primera vez que publico, los vengo siguiendo y hacen que mi tiempo en la oficina sea más divertido. No solo el dueño del coso sino todos los que participan aquí (muy creativo lo de los Salieris).
En fin, yendo al tema que nos ocupa,... es cierto lo de las monedas... lo mío va por un estado de ánimo.
Estando de buen humor he dejado esos 10-15 centavos al Kiosquero... pero habitualmente soy el primero en sacarse las monedas de encima y con la excusa de darle cambio, suelo pedir un descuento (esto más por diversión que por otra cosa... jajaja)

Saludos a todos!!

Adolfo.

Maximus dijo...

Tu generosidad, mi estimado Marcelo, me apremia...en mi caso, me he topado con demasiados dependientes, que no me largan una monedita ni por putas, especialmente de lugares donde bocha de monedas entran por día (el subte y las boleterías del tren) y en el caso de los kioscos, cuando me quieren dar un caramelito, les digo "te quiero ver poner la moneda en la máquina del colectivo" y acto seguido poner cara de Lecter en el Silencio de los inocentes...ahí si aparecen las fuckin' moneditas. Tengase en cuenta que viajo de Claypole a Ituzaingó todos los días y tengo como tres bondis.
Ah! Perdón por el planazo cuando renegabas con el Millenium de tu madre...y para cuando otro post de respuesta al lector????

el Bruche dijo...

Hubo una época, en esta ciudad perdida del interior, en que "el" supermercado del pueblo había tomado la insana costumbre de hacerle frente a la supuesta falta de monedas dando como vuelto, para el cambio chico, calditos de sopa.
Todo hubiera quedado ahí y nadie se acordaría de tamaña innovación empresarial sino fuera por la madre de un amigo, con mucha personalidad ella. Fue pasando el tiempo y fue juntando pacientemente carradas de calditos. Asi, como a los dos meses, se apareció en la caja con su compra semanal habitual y cuando la cajera le anunció el total, en vez de poner, como siempre, el efectivo sobre la cinta, vació la cartera que llevaba repleta de calditos de sopa, "contá, querida, creo que sobran un par de calditos".
Demás está decir que se originó un despilporre de brazos, inspectores, supervisores, clientes y latas de tomates, pero al final le dieron la derecha a la madre de mi amigo, quien se fue muy campante con su compra pagada copn calditos de sopa.
Eso sí, el supermercado volvió a las tradicionales monedas y del gerente que había tenido la fabulosa idea, no se supo mucho más.

Ana3086 dijo...

Volvió una noche... el que se va sin que lo echen
Vuelve y con dinero para derrochar, eso es bueno, ha dado sus frutos la ausencia.
Tópico monedas: Yo odio las monedas, no las acepto directamente y digo "no gracias, me molestan", sé que suena pedante, pero si no las quiero, prefiero que las use otro que sí las necesita. Es un beneficio mutuo, no de dadivosa

Fender San dijo...

Naaa, si las doy de onda, ok. Pero que me las curtan con el pretexto de "a ver si te consigo las monedas"... Me pone loooookkk!!!

caro dijo...

Muy bueno lo de los calditos bruche. Voy a instituir lo mismo con la farmacia de acá a la vuelta, que en vez de monedas te da curitas.

Naty dijo...

A mi me joden, me molestan, me pesan en la cartera... en general tengo muchas moneditas de 10 centavos que, cada vez que las veo, un muy femenino "Estas cosas me las meto en el ocoteeeee y SUFRRRRROOOOOO" me sale bien desde adentro... sisisi, boca de cloaca, de camionera y todos los epítetos que utiliza mi abuela para conmigo juntos se aplican ahora...

Salutes, sigo laburando...

Naty

GuilleX dijo...

Eso de Alemania y toda la bola me dejó pensando una cosa...
Son el primer mundo... pero en toda alemania capaz q no encontras un quiskero como los de acá...

Qué eligen? (pregunta estúpida: Alemania)

maun dijo...

Te doy toda la razón Guillex, no hay quioskeros como los de allá, uno termina por acostumbrarse pero no deja de extraniar. Por más moneditas brillantes que tengan, siempre falta el que te pregunte: " que vas a llevar, piba??".

tequesta rules ! ! ! dijo...

y seguro que no te prestan el envase para la birra o te hacen un vale en un papelito cualquiera como acá "$1 vale envase" ... nah ... por mi, que se prendan fuego los kioskeros alemanes

Cba (nadie sabe dónde) dijo...

Leyéndote reflexiono acerca de otras dos cuestiones:
a) El costo de las llamadas en los Telecentros, cuando hablás un cachito y vas a la caja y te dicen "$0.23, flaco". Me da por el reverendo centro de las bolas que hayan puesto ese precio, en razón de que no existen las monedas de $0.02, y así, obviamente, no hay forma de darte vuelto. Es tácito, vos pagás con una moneda de 25 y te vas silbando como un pelotudo contento, sin el vuelto.
b) ¿Para qué carajo ponen que algo cuesta $2.99? Obviamente, yo no acepto comprarlo porque cueste "casi 3", lo compro porque me gusta o porque me hace falta. En este caso, también me voy silbando como un pelotudo. Esto del marketing me tiene los huevos llenos a un 99,9%, te diré.
Y tampoco tolero andar con el bolsillo como una cachiporra.
Ergo: tu post me ha hecho ver que soy un boludo contento.
Saludos,

José.

Flor dijo...

A mi tambien me molestan las monedas.