domingo, 27 de mayo de 2018

Tenemos que hablar

Sabrán ustedes disculpar, pero tengo que volver.

No, no estoy en pedo. Déjenme explicar.

Digo bien: tengo que volver a escribir acá. Y me parece que voy a tener que hacerlo a menudo, casi periódicamente.

Y no es que "tenga" que hacerlo así onda se me apareció Dios y me invocó a que difundiera Su palabra de nuevo pero esta vez en serio, ni que estoy cumpliendo con un Regreso filosófico, ni con un eterno retorno, ni nada de eso. Ni sé quién es Nietzsche.

Pero tengo que volver a escribir en este coso.

Les tengo que contar un montón de cosas que me pasaron en estos últimos años, y un montón de cosas que me están pasando y un montón de cosas que me van a empezar a pasar.

Los que están leyendo esto sin tener la más puta idea de quién soy yo (todos ustedes) estarán preguntándose qué mierda puede llegar a tener de interesante lo que tenga para contar un señor de 45 años que se quiere hacer el cómico, el mundo está lleno de ellos, abuelo, a todos nos pasan cosas graciosas y todos las contamos de forma desopilante, sin ir más lejos, mire, aquí tiene un 2x1 para mi espectáculo de stand up que empieza en cinco minutos y no vino ni mi novia.

Tiene razón aquí el promisorio comediante, pero lo que pasa es que existen en este mundo unas pocas, poquísimas personas que pueden dar fe de que en mi caso es distinto. Mis ex lectores.

A mí no me pasan cosas graciosas. A mí me pasan verdaderas tragedias. Casi me quedo paralítico saltando la soga en mi primera e inconclusa clase de boxeo recreativo (haga click tranquilo; es un link a una nota mía en este mismo coso, no un Groupon), a mi mamá se le cayó un ventilador de techo en la cabeza, en Argentina fui cliente de Personal (de hecho y ahora me acuerdo todavía soy cliente y la reputísima madre...), se me metió una laucha en el aire acondicionado (acá también puede hacer click, pero guarda que el contenido es medio graphic)...

Y tampoco es que que yo me quiera hacer el gracioso contándolas o -como me han dicho alguna vez y que Dios no lo permita- que yo logre convertir tragedia en comedia como un mecanismo de vaya uno a saber qué cosa que seguro que no es. No, yo no me quiero hacer el gracioso ni resignificar un cuerno; yo cuento las cosas tal cual me pasaron y usando las primeras palabras que me vienen a la cabeza. Es como el predictivo del teléfono, ¿vieron? ¿Vieron que es posible armar frases boludas simplemente eligiendo la primera palabra que te sugiere un algoritmo escrito por un chico de doce años? Bueno, exactamente así escribo yo: armo frases boludas con las primeras palabras que se me van ocurriendo, dictadas por el cerebro de un chico de doce años. Que algunos lo encuentren cómico es completamente accidental y problema de ellos.

En fin. Ustedes sabrán disculpar pero tengo una deuda moral con esos poquísimos seguidores, si es que alguno queda (y digo seguidores en el sentido de apóstol, de fiel, no vayan a pensar que yo estoy loco, hablando de followers como youtuber, ni que soy influencer, ni ninguna de esas cosas de sociópatas, no: esto es peor. Hay gente, bueno... creo que ya no... Pero hubo gente que se decía seguidora en el sentido mesiánico de la cosa, sí, teníamos como un culto, ajá, sí, los Salie... Bueno, ahora no creo que venga al caso, pero sí, había sexo. A mí me dijeron que hubo sexo, sí... No, yo nunca vi, pero vea: algunos de esos followers tuvieron hijos entre ellos y todo... Nnnnnno, ninguno mío. Seguro, le digo que no. Sí, sí hay cositas que fueron escritas y que podrían incriminarm... Okey, me callo, pero se eso se escribía en Internet hace mas de diez años y en Internet se borra todo cada equis años).

Pienso en esas mentes minusválidas que leían mis escrituras con tanta devoción y me agarra como una culpita cuando pienso que en los últimos años me rompí cuatro costillas (de una sola vez, no "a lo largo de los años" o "de a una a la vez", no: las cuatro de un saque) al caerme de una hamaca paraguaya, me tuvieron que sacar la tiroides porque... Perdón, ¿cómo dic...? Sí, de una hamaca paraguaya; me rompí cuatro costillas porque me caí de una hamaca paraguaya medio brava y no, ahora no tengo tiempo para contarlo.

Decía que me rompí cuatro costillas, me extirparon la tiroides porque se me puso en modo berserk, con otro argentino y un cordobés nos perdimos para la mismísima mierda en el medio de la nada misma, en la región de Transilvania, Rumania, pero no nos podíamos ni bajar del auto porque nos habían dicho que guarda con los lobos, y por trabajo tuve que aprender el idioma chileno a nivel nativo o bilingüe, lo aprendí a la perfección, nivel puedo analizarte sintácticamente la oración "Weón, weón weón, weón" y te dejo mudo, pero no puedo decir en LinkedIn que domino el idioma chileno porque lo consideran ofensivo y no sé qué otra wea, pico, mala cuea.

Decía que si todavía quedaran... no sé, doce, once de esos seguidores, yo tendría que contarles la parábola de la hamaca paraguaya, la parábola de los dos argentinos y el cordobés que decidieron cruzar un cementerio de noche, en Transilvania, y la parábola de la mina que resultó que trabajaba en Chaturb... Bueno, tal vez esa no.

Y si ellos se quieren reír, que se rían. Se lo han ganado.

También creo que ha sido una tragedia el enterarme de que soy judío. Para ustedes puede no ser tan grave, y hasta puede no significar nada, pero para un aspirante a humorista el enterarse de que uno es judío es life changing, es fundacional, es nacer de nuevo. Es como que te enteres, a los cuarenta y cinco años de que sos el hijo de Arathorn, heredero de Isaldur, señor de los Dunedain, heredero del trono de Gondor, y te pasaste más de la mitad de tu vida siendo project manager, ponele.

Y, finalmente, creo que tengo que volver a escribir acá por una cosita más.

Porque no todo es tragedia en mi vida. A veces me pasan cosas muy lindas que también me gustaría compartir con mis viejos seguidores.

Como el tema de mi sobrino, por ejemplo.

Sí, mi sobrino. Les explico: hace cosa de cuatro meses me salió un sobrino. No me lo esperaba. Nunca me había pasado. Había llegado a los 45 años sin antecedentes de sobrinismo, pero bueno, en fin... Análisis de rutina, lo más tranquilo, y el hijo de mil putas de mi hermano que me lo dice por WhatsApp, mandándome así nomás los resultados del análisis, sin prepararme un poco, nada. "Flaco, estás jugado; vas a ser tío".

Mi sobrino es, como yo sospeché desde el primer momento, el bebé más lindo del mundo, como todos ustedes pueden ver en la siguiente foto.

Aunque pensándolo mejor, el tema de la foto va a tener que quedar para otro momento, porque vivo en Estados Unidos y ahora da la sensación de que no podés publicar la foto de un pibe sin antes pedirle permiso a los padres, al FBI y a la UNICEF. Pero chusmeen en mi Instagram, que algo van a poder encontrar. Vayan, vayan que yo los espero.

¿Vieron? Sí, es el bebé más lindo del mundo, muchas gracias, muchas gracias. Bueno, sigamos. El tema es que, como tío, yo ya empecé mal desde el minuto cero: vivo lejos. Ya tiene cuatro meses y apenas viajé a verlo dos veces, y he estado con él un total de no sé cuántas horas, durante las cuales mi sobrino se dedicó a roncar el 98% del tiempo.

Viajar más a menudo me es difícil por cuestiones económicas, claro, y por razones judiciales: la próxima vez que no me toque  la escala en Dallas o en Atlanta y me tenga que volver a subir a un avión lleno de argentinos yendo a o volviendo de Miami, yo termino en Guantánamo. Y sólo si tengo la mala suerte de sobrevivir.

Skype, el pibe todavía no me usa. Le sugerí a mi hermano que estaría piola si todos los días me conectaran con el junior una o dos horitas, face to face, yo proyectado en el 50 pulgadas, primer plano, mi jeta ocupando toda la pantalla, bien onda "este tipo debe ser importante" y yo le voy chamuyando. Total, yo tiempo tengo.

Pero mi hermano me dijo que no, que no sé qué, que ahora a los chicos se los educa de una manera distinta, y que a la madre le parecía medio distópico, o una palabra por el estilo.

Ahí le sugerí a mi hermano que me lo mandaran un tiempo. Ellos trabajan los dos. Yo acá, en el laburo, por ley, puedo llevar a la oficina perrito, gatito, chancho, boa constrictora, ave exótica, bebé... Y pueden jugar todos juntos en un pelotero diseñado por el mejor diseñador de peloteros del mundo. Hasta tengo una sala especial para darle el pecho al nene, que la Suizo Argentina parece un baño, parece.

La idea de visitar al tío tampoco resultó, esta vez porque intervino la madre y ahora resulta que un tío no puede querer contribuir a la educación de su primer sobrino, de su único sobrino, de su...

-Su sobrigénito.
-Gracias.

...contribuir a la educación de su sobrigénito sin autorización de no sé qué juez de menores y no antes de que el mismo levante no sé qué restricción perimetral, o algo así.

Me la están poniendo difícil, y yo sólo quiero ir ganando tiempo e ir enseñándole a mi sobrino algunas cosas que le conviene aprender más temprano que tarde, y que a mí, como soy un pelotudo, me llevó un chingo aprender. Y recién no voy ni por un tercio de lo que debería llevar aprendido a estas alturas.

Yo no leí todo lo que leí al divino pedo.  Yo leía libros cuando se leían libros en papel, no como ahora. Libros de más de veinte páginas, no como ahora. Libros escritos por escritores. Alguien le tiene que hablar a ese mocoso de El Péndulo de Foucault, de la Divina Comedia, de Rompiendo Huevos. Alguien lo tiene que orientar, rápido, hacia Borges, hacia Scott Adams, hacia Podeti.

Yo no sé todo lo que sé de música para participar en un programa de entretenimientos, no. Yo tengo que hablarle a mi sobrino de "Las Cuatro B de la Música": Bach, Beethoven, Brahms y Bon Jovi.

Y entonces se me ocurrió que podía escribirlo todo acá. Que tal vez podría, si me esforzara, volcar aquí toda mi sabiduría de imbécil, todo mi conocimiento al pedo, todos los datos pelotudos recopilados durante más de cuarenta y cinco años. Y que el pibe me lea cuando pueda. Y si quiere.

Y se me ocurrió que lo que escribiera acá va a quedar acá (o allá o allá o allá), pero no se va a poder borrar nunca, ni que lo pida el juez de menores, el FBI, el hijo de puta del padre, la santa de su señora (mi cuñada), la UNICEF ni Victoria Vanucci, que los remilparió, no me hagan engranar y la reputísima madre que se me sube la mostaza.

Bueno, basta de explicaciones, qué tanto ni qué tanto.

Córranse todos. Despejen. Ahuequen el ala, que me preparé durante seis vidas y siglos incontables para escribir las siguientes palabras.

Ahí voy, ya va... Ya va...

"Sobrino, soy yo, tu tío.

Y tenemos que hablar."

13 comentarios:

Sergio dijo...

Bienvenido Maestro. Se lo extrañaba. Y si, aún quedn seguidores. Felicitaciones por su titulo de Tío.

Damián Bacalov dijo...

¿Estoy soñando? ¿Vuelven la ovejita tristona, las anécdotas automotrices maternas, y Bon Jovi? Felicitaciones y gracias por el retorno.

El Bruche dijo...

Salierísticamente bienvenido, al coso y a la tiés.

Maximo dijo...

A los 45 años no sos viejo. No me hagas hacer uso de mi físico de esa edad esculpido x años de deporte para darte una lección...Bah mentira estoy tirado en la cama, vagueando. Mejor que no torturas al pibe desde una pantalla. Va a tener pesadillas

Yoli_delanus dijo...

Que querés que te diga, el pibe sabe, es genético eso,que más temprano que tarde serás una mala influencia, que lo llevarás por los caminos de las lujuriosas palabras,como corresponde. Vos insistí

Nicolás Pasquette dijo...

Qué raro es comentar una entrada de Lacanna con el swype, desde el teléfono. Se puede sentir el olor a humedad y barbas canas en estos Blogspot que tuvieron la puerta cerrada varios años.
Y ahora que lo pienso, hacía como 10 que no comentaba en un blog, y como que no me acuerdo bien como era la dinámica... O sea, la ropa me la iría sacando ahora? No sé, por las dudas me voy a pegar una ducha, no sea cosa que la orgía me agarré desprevenido

Anónimo dijo...

Después de tantos años es un alegrón encontrarte escribiendo de nuevo loco.

unServidor dijo...

Si Borges es Bach, Podeti es Bon Jovi.
Primera lección para sobrinos descifrada entre líneas.

tequesta dijo...

sorpresas te da la vida, la vida te da sorpresas!

bienvenido de vuelta al lugar de donde nunca te fuiste

ya puse la pochoclera en marcha ... nos leemos al rato

GuilleX dijo...

Sí, usted fue tan Influencer que de hecho hubo salieris que cogieron entre sí. A otros no nos tocó porque... bueno porque estamos lejos pero ganas no faltaban.

Habría que ir modernizando el sucucho no? Digo... no sé... entré acá y de repente se sintió todo muy Web 0.4. Una barridita aquí... una acomodada de cuadrito por allá, y queda todo más agradable.

Ven? Ya arrancamos bien.

María dijo...

12 años desde que este coso empezó a andar , y ya arrastré a 2 salieris a mi pueblo. Y uno vive conmigo.
Usté es un influencer, mal que le pese Lacanna!
Yo también fui tía en estos tiempos. De hermano (sobrigénita) , de hermana salieri (La Naty se vino a reproducir al pueblo), y de hermano otra vez. Es una emoción tremenda ver a esos bichitos crecer y decirte tía. Espero que solucione las cosas legales con su cuñada y le preste al pibe un rato. El niño merece disfrutar más de un tío como usté.

Abrujandra dijo...

Qué linda sorpresa! Felicitancias por el tiazgo, voy por la historia de las costillas rotas.

Diego lovotrico dijo...

Tengo rompiendo huevos y si, tengo 40. Mi ídolo de la niñez mi Galeano tiene 5 años más que yo